Está basada en el consumo de cereales integrales, legumbres, verduras y admite frutas, frutos secos, derivados de la soja, aceites no refinados, condimentos y , si se desea, pescado.
Para una persona consumidora de esta dieta resulta muy importante ejercer una mirada amplia para saber elegir en cada momento alimentos equilibrados y adecuados a cada necesidad personal. En rigor , el enfoque holístico de la macrobiótica sugiere una forma de vida más que una dieta. También tiene en cuenta todo los aspectos de la existencia para determinar lo conveniente a consumir: como lo es la estación del año que transcurre,el clima,el estado de salud o la constitución personal.
La palabra macrobiótica ( del griego macro: grande y bio: vida) resultó utilizada por el pensador japonés George Ohsawa para definir su filosofía y dieta de alimentos naturales de tradición oriental.En esta forma de alimentación predomina el concepto de los contrario( yin y yang) aplicado a los alimentos, según puede que un alimento dilate o contrae, caliente o enfríe,acidifique o alcalinice por una forma de energía sutil que aparecen en las reacciones del cuerpo. Energía yin(expansión)tienen los alimentos vegetales,crudos,dulces,acuosos,cremosos,blandos y suaves, y energía yang (contracción)poseen los alimentos animales, los cocidos,salados,secos,crujientes,duros y fuertes.
Se encuentran en la fruta y la verdura, recorren el cuerpo protegiendo sus células, atacando y eliminando los radicales libres ellas son las moléculas desencadenantes de enfermedades que flotan por todo el cuerpo.
Con calcio en el cuerpo podemos conseguir dientes más fuertes y saludables, huesos más resistentes, también con su consumo diario prevenimos la osteoporosis.