Los síntomas del virus son similares a los de la gripe estacional o “gripe común”. Se incluye fiebre muy alta (entre 38º y 40º), tos seca recurrente, dolor de garganta, mocos o secreción nasal, dolor en el cuerpo, dolor de cabeza, dolor en los ojos, fatiga, escalofríos, pérdida del apetito, problemas respiratorios como falta de aliento.
Algunas personas infectadas por este virus también han tenido vómitos y diarrea. En este momento ya se conocen los grupos de personas que corren riesgo de contraer la nueva influenza A (H1N1) conocida como gripe A.
Medicina del sueño: Realiza una dieta equilibrada alta en vitamina C. Si tu sistema tiene este poderoso antioxidante en cantidades adecuadas antes de que enfermes, se reduce la gravedad y la duración del resfriado.